Nuestra historia

2016–2026

Diez años se construyen persona a persona.

CEFYD empezó en un local de 50 metros cuadrados, con suelo de parqué, unas pocas kettlebells y una idea muy clara: crear un lugar donde entrenar bien y sentirse acompañado.

Alicia en el primer local de CEFYD la noche anterior a su apertura

La noche antes de abrir

Todo preparado. Casi.

Después de terminar la obra, Alicia se sentó en el suelo del primer local. Esa fotografía conserva algo que sigue presente: cansancio, responsabilidad y ganas de empezar.

2016 — 2026

Diez años después.

El espacio es otro: más amplitud, más equipamiento y nuevas zonas para entrenar. El mural, los neones, la sala de musculación y el tatami cuentan la evolución de CEFYD. Lo que empezó con unas kettlebells se ha convertido en un lugar construido día a día junto a su gente.

Mural de CEFYD iluminado con neones en las instalaciones actuales
Una identidad que ya es nuestra.
Vista de la sala de entrenamiento actual de CEFYD
Más espacio. Más formas de entrenar.
Mancuernas y discos de la zona de fuerza de CEFYD
La sala de fuerza, hoy.
Comunidad de CEFYD reunida en la zona de tatami
Un gimnasio cobra vida con su gente.

El camino

Crecimos porque la comunidad creció.

Durante estos años cambiaron el espacio, el material y la experiencia. Lo importante fue todo lo que ocurrió entre medias: primeras veces, progresos, regresos y muchas horas entrenando juntos.

Alumnas entrenando juntas en CEFYD
Clase actual en las instalaciones de CEFYD

El presente

Una nueva etapa con diez años de experiencia.

La web propia de CEFYD nace en este aniversario para explicar mejor quiénes somos, facilitar el contacto y abrir el siguiente capítulo.